¿ Qué es PBO?

Hoy, 15 de Diciembre, con el motivo de conmemorar el día Internacional de la PBO, nos proponemos darle difusión y divulgación.

La Parálisis Braquial Obstetrica (PBO) es una lesión en el hombro del recién nacido, originada en el tejido nervioso del plexo braquial.  Según las raíces nerviosas lesionadas, se alteran distintas funciones motoras y/o sensitivas, es decir, tiene un gradiente de gravedad.

¿Cuánto ocurre este problema en el parto?  

 La prevalencia es de 0.5 a 3 de cada 1000 nacidos en países desarrollados.

¿Qué es lo que lo causa? 

Se asocia a las tracciones y compresiones del plexo braquial, realizadas durante las maniobras de liberación de hombros en el momento del parto.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Obstétricos: distocia de hombro, inducción del trabajo del parto, prolongación de la segunda etapa de trabajo de parto, el parto instrumental, el parto vaginal operatorio y la posición occípito-posterior persistente del feto.

Maternos: primiparidad, multiparidad, obesidad o ganancia de peso excesiva durante el embarazo, diabetes mellitus, anomalías uterinas como el mioma en el segmento uterino o una malformación mülleriana y, respecto a la anatomía de la pelvis, que sea platipeloide o plana.

Fetales: bebé de gran tamaño.

¿Qué tipos de tratamientos hay?

Quirúrgico: generalmente se recomienda esperar hasta que el niño alcance los 6 meses de edad, pero no demorarse más. Los objetivos de la cirugía se centran en restaurar los movimientos deficitarios de hombro, codo, muñeca y mano.

Conservador: resulta fundamental la figura del fisioterapeuta y del terapeuta ocupacional. Los pilares de este tratamiento son corregir la postura y la dotar de movimiento el miembro dañado. Dentro de este tratamiento, destacan las siguientes técnicas: tratamiento postural, movilizaciones activas y pasivas, fortalecimiento muscular, estimulación sensorial, ferulaje y rehabilitación funcional.

 

Se debe insistir en la importancia del papel de la familia para la futura recuperación del niño/a. Es necesaria una intervención temprana para conseguir resultados funcionales. No obstante, debemos tener en cuenta el desarrollo global del niño/a sin olvidarnos de la parte de participación social y juego. Además, la visión psicológica de la familia  es importante para prevenir dificultades emocionales en el futuro.

 

¿Quieres saber más?

Si tienes alguna duda sobre el desarrollo de tu niño/a puedes llamar al 926 81 63 70 o mandar un email a info@cdicr.es

Las causas que más frecuentemente generan consultas de neurología infantil son:

El neurodesarrollo: Estudia la maduración progresiva del sistema nervioso y la adquisición progresiva de sus capacidades. (retraso en el desarrollo, global, motor, del lenguaje o de la conducta)

Trastorno del espectro autista: Los trastornos del espectro autista son muy recurrente, 1 de cada 125 niños lo padecen. Si sospechamos (o en el ámbito educativo) de signos que puedan estar presentes  en este tipo de trastornos como dificultades en la comunicación, sociabilidad o de la conducta.

La  epilepsia es una enfermedad del cerebro que causa episodios de alteración repentina y transitoria de sus funciones. Cuando, por diferentes causas, un grupo de neuronas cerebrales tiene una actividad eléctrica anómala, que no sigue el ritmo coordinado de las demás, aparece una desorganización brusca y pasajera de las funciones de esas neuronas que llamamos crisis. Cuando estas crisis se repiten, hablamos de epilepsia.

Discapacidad cognitiva: La discapacidad intelectual puede ser causada por muchos y diversos trastornos en los que se detiene o no se completa la adquisición de las habilidades que contribuyen a la inteligencia global de la persona.

Trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad.  Por sus siglas TDAH, es un trastorno de la conducta de origen orgánico que causa disminución de la capacidad de atención, acompañado o no de impulsividad e hiperactividad. Afecta la conducta en todas las situaciones y entornos, perturbando el aprendizaje y las relaciones sociales. Esto merma la calidad de vida de quienes lo padecen. ¿Quieres saber más? en este link tenemos más información

Cefalea/dolor de cabeza: La probabilidad de padecer un episodio de dolor de cabeza aumenta con la edad, llegando a ser de hasta el 96% en la adolescencia. Las causas más frecuentes de cefalea en la infancia son la migraña y la cefalea por estrés, pero es importante conocer los síntomas que indican que una cefalea puede tener detrás una lesión grave.

Parálisis Cerebral Infantil: Este término (PCI) engloba a un grupo de trastornos crónicos que producen una lesión en el cerebro durante su desarrollo. La lesión de la PCI es puntual, sucede una única vez y no se repite, pero las consecuencias son para siempre. Se ve afectada la motricidad –parálisis–, alterando la postura y los movimientos, y también puede dañar la visión, la audición, el lenguaje y la inteligencia.

Prematuridad: Se dice que un niño es prematuro, cuando nace antes de las 37 semanas de gestación. Por su inmadurez sufren múltiples problemas de salud y pueden tener dificultades en su neurodesarrollo y discapacidad. Especialmente en los niños más inmaduros, los que nacen antes de la  semana 32 y con un peso inferior a 1.500 gramos.

Tics de la infancia: Los tics son movimientos involuntarios, intermitentes, bruscos, rápidos y breves que son siempre muy similares y no tienen un propósito. Pueden asociarse con algunos trastornos y es necesario hacer un diagnóstico diferencial si se observan que aumentan en frecuencia y complejidad.

Trastornos del sueño: Los trastornos del sueño tienen múltiples causas. Casi todos los problemas neurológicos leves pueden ser causados por una mala higiene del sueño. Y casi todos los problemas neurológicos graves se acompañan de alteraciones en el sueño. Dormir, dormir bien, es imprescindible para la salud y muy importante para consolidar en la memoria nuestras experiencias y aprendizajes.

Otros problemas: las enfermedades neuromusculares que afectan al sistema nervioso periférico, enfermedades genéticas y metabólicas que afectan al sistema nervioso, la neurología crítica –UCI pediátrica y UCI neonatal– o también ayuda a diferencias los paroxismos no epilépticos de otros problemas más graves.

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